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26 de enero de 2009

Genarin

Hay varias cosas que me entretienen en los momentos en los que el hastío intenta vencerme. Una de esas cosas es decir que soy de León. Es un aspecto de mi vida que me gusta compartir. De todos es sabido que mi residencia habitual está en la preciosa villa de Rubí. Y que mi vinculo con León es de índole espiritual. De hecho estoy convencido que más allá del influjo que pueda tener la luna en nuestro nacimiento, influye y de manera decisiva el lugar en el que nacemos.
Este fin de semana tuve la oportunidad de volver a compartir mi LEONESIDAD, y cual fue mi sorpresa cuando me informaron de lo que a continuacion VOY compartir con todos ustedes..



La foto muestra a TRES TIPICOS HOMBRES DE LEÓN.




De este alocado mundo me sorprenden muchas cosas. Parece mentira, cuanta más gente hay en el mundo, más se parecen todos y menos abundan los personajes peculiares. Por eso voy a hablaros de un individuo único e incomparable: Genarín, pellejero y putero, un personaje que en vida no alcanzó la fama, pero que después de muerto se convirtió en una leyenda local leonesa y seguro que será célebre en los cinco continentes cuando se estrene la película basada en su vida, que se titula
Bendito canalla, la verdadera historia de Genarín

Antes de nada, aclaro que Genaro Blanco Blanco no fue un producto del incesto: si sus apellidos se repiten, es porque el pobre era huerfanito y en León bautizan así a los niños sin padres, en claro homenaje a la Virgen Blanca.
Dicho esto, ya podemos añadir que con los años Genaro, al que pronto apodaron cariñosamente Genarín, fue desarrollando una peculiar personalidad y, poco a poco, descubrió tres de los grandes placeres de la vida: el juego (o mejor dicho, el tute), las mujeres (o mejor dicho, las putas) y el alcohol (o mejor dicho, el orujo)La vida de Genarín consistía en currar de pellejero (o sea, trapichear con pieles) y fundirse en vicios los cuatro reales que ganaba.

Así pasaba Genarín sus noches, con la boina bien calada, agarrado a una botella, dando tumbos por burdeles y tascas de mala muerte, acompañado de poetastros, bohemios y otros especímenes que abundaban en la época que le tocó vivir y morir: las dos primeras décadas del siglo XX.


Entre sus más fieles compinches de melopea y casaputas, cabe destacar al árbitro Nicolas Pérez “Porreto”, al taxista Eulogio “El gafas”, al poeta Francisco Pérez Herrero o a un acaudalado caballero que atendía por Luis Rico y que al final se quedó con una mano delante y otra detrás, a base de convidar a beber, comer y follar a sus compañeros de fatigas, que sin duda eran diestros en las artes del gorroneo y el sablazo y también recurrían a su amigo para afrontar las deudas del tute cabrón.



Pero la fiesta perpetua en la que vivían estos crapulazos se aguó cuando, el Jueves Santo de1929, el alma de la pandilla, que no era otro que Genarín, fue atropellado por el camión de la basura de la ciudad. El infeliz iba tan borracho que ni se enteró cuando le pasaron las ruedas por encima. Cuenta la leyenda que el cuerpo de Genarín yacía sin vida en el suelo cuando la Moncha, una puta gallega, lo encontró y lo cubrió con una sábana.

Tras este trágico descubrimiento, la puta cerró el conejo y volvió a Lugo: este se considera el primer “milagro” de Genarín. Los otros tres fueron: un enfermo de riñón que se curó al pasar por el lugar de la muerte de Genarín; un ladrón que robaba cosas de la iglesia y se rompió la cadera; y un gol de la Cultural Leonesa al mentar un jugador a Genarín. En aquel tiempo la cultura jugaba en 2A, ahora estamos en 2B. Hace cuatro años que jugamos la promoción pero no subimos.

Estos “milagros” fueron la excusa para convertir a Genarín en una leyenda. En la noche de Jueves Santo de 1930, los amigos de Genarín empezaron a hacer una ruta por los bares y puticlubs que frecuentaba el malogrado pellejero, para homenajearlo. Con el tiempo y una caña, la ruta se convirtió en una procesión pagana y la figura de Genarín en un mito. Cada año, más personas se sumaban a la procesión, llevando a cuestas trono sobre el que ponían un muñeco de Genarín agarrado a una farola con una mano y a una botella con la otra.




Además, en estas procesiones se recitan poemas y canciones en honor del finado y se hace la Ruta del Perdón, que es como un via crucis pero emborrachándose en los bares y lupanares, brindando siempre por Genarín con coplas como estas:



Y siguiendo tus costumbres
que nunca fueron un lujo
bebamos en tu memoria una copina de orujo
que fue lo que más chupaste antes de ser difunto.

8 comentarios:

  1. Este Genarín como era jajajja

    Creo que la vida de este pobre hombre refleja lo que muchos de nosotros nos gustaria ser cuando seamos mayores, audaces borrachines de orujo con una cierta habilidad para llevar del brazo una chica, sin importar de donde vengas sin importar lo que sientas.

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  2. Lo que dijo el toro al morir....

    SIENTO DEJAR ESTE MUNDO SIN PROBAR PIPAS FACUNDO.


    Adivino en tu comentario que nos une cierta proximidad geográfica

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  3. nos aproximamos en el amor a la vida y el sentimiento de tener una alma libre de pecados

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  4. en el komotu hay mucho genarín creo yo.

    LES GUSTA EL JUEGO
    LES GUSTA BEBER
    LES GUSTAN LAS MUJERES.

    creo que deberían reflexionar y hacer ellos tb una procesión el jueves santo.

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  5. me abuuuuuuuuuuuuurroooooooooooooooooooooooooo

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  6. HOLA AMIGOS, SOY GENARÍN. ESTOY ORGULLOSO DE USTEDES, Y DEL ESTILO DE VIDA DE ALGUNOS INTEGRANTES DE ESTE EQUIPO.
    SON USTEDES LO MEJOR DE EUROPA EN ESTOS MOMENTOS.

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  7. sisisi y digo si

    este hombre me cae bien oye

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  8. Genarín tienes empleo nuevo??

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