Hace poco, apenas unos minutos en esta hermosa tarde otoñal, me hallaba de
camino a casa. Después de un buen día en compañía de mi amor. Recorrí el
trayecto comprendido entre el parking y mi portal. Y me dirigí con paso firme a
mi destino.
El viaje en ascensor me sirvió para pedirle a santo padre, fortaleza para
seguir mejorando, y ser mejor persona cada día. Aprovecho mucho los momentos,
los pequeños instantes.
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Todo en mi barrio era felicidad, los vecinos me saludaban al pasar como
hacen siempre, los niños que correteaban
en el parque me sonreían mientras se columpiaban, y los pájaros volaban
grácilmente cantando canciones de pájaros. Varios abuelos de origen magrebí
jugaban a las damas. Incluso un drogadicto que estaba sentado en su banco de
siempre se dirigió a mí en estos términos: " mecagoenmivida tronnco",
y yo obvié el hecho de que no soy su colega para devolverle un saludo cordial,
a él y a su madre que estaba sentada también dándole pipas.
Hacía varios días que no me metía en el blog, concretamente desde el
domingo, on the night, creo recordar. Y de pronto vi, aquello por lo que vivo,
el aplauso del público. Si Romero ya me había hecho feliz con su comentario,
ver el comentario de Dani, no hacía más que aumentar mi VO2.
Instantes después abrí mi cuenta de correo electrónico, y vi que
tenía también un mail de Dani, en el que me comentaba que había llegado, de su
viaje, y comentando varias cosas. Pero hubo un punto que me hizo temblar. Un
temblor mezcla de alegría y de incertidumbre.
Me comentaba dani, que durante su viaje, y durante una excursión por la zona de
Mayabeque había conocido a un
lugareño que le había mostrado unas pulseras. Concretamente diez pulseras. Dani
no sabe si por ser los cubanos más listos que el hambre o sin embargo haciendo
caso de lo que le dijo, compró las diez pulseras. Pero esas pulseras tenían una
leyenda.
Tal vez un conjuro de un chamán de la zona, o simplemente el influjo
de todos los exiliados cubanos, con Gloria Estefan a la cabeza. El tema es que
una de esas pulseras la debía llevar él,
y el resto,
se las tenía que dar a sus nueve mejores amigos.
Son un poco moñarretis, pero joder son de Cuba mi henmano
Me comentaba Dani, en su mail, que le hiciese el favor de convocar a todo el
mundo para este próximo viernes, para cenar en paz y harmonía. Durante el
transcurso de la cena, y cuando nos hallemos en el momento de los postres y con
una copa d Brandy en la mano, Dani, hará entrega de las pulseras. Habrá gente
que se quede sin nada. Pero no merece la pena, ir a una cena para comprobar si
eres uno de los elegidos. No merece la pena, ir al ágape, solo por el placer de
anudarse la esclava que Dani nos va a regalar.
Yo personalmente creo, que me va a dar una.
Y tú?? Que piensas??