Yo cometí el error de descubrir los primeros capítulos de una serie de televisión hace apenas un año. Cuando mi vida diaria transcurría en las calles de Belfast. Antes de iniciar aquella aventura, hable con familiares y amigos para que me diesen todas las películas posibles. Y tb hablé con la pareja de mi madre, gran cinéfilo. Y me dejó la primera temporada de THE SOPRANOS. Ví el primer capítulo un día que andaba medio enfermo, y solo en casa. Una casa estilo Victoriano en las afueras de Belfast…
Y descubrí una serie que ha cambiado mi percepción sobre el cine. Una serie que olía a gran cine. He encontrado la cotidianidad familiar y la salvaje metodología profesional del emperador de los malos, un mafioso gordo, follador, glotón y maquiavélico que una mañana descubrió alucinado y sufriente que la depresión y el llanto también podía cebarse con él por la dadaísta e impronunciable razón de que los vagabundos patos que visitaban su piscina se habían largado hacia otro refugio y que una sensual psiquiatra podía remover sus recuerdos, sus relaciones familiares y jerárquicas, aclarar su torturada cabeza y calmar su dolor. Aunque eso fue solo la primera temporada….
Fue para mí una droga con inmediato poder de adicción. Espere con paciencia heroica, aunque también compensatoria, a ir a comprar cada ansiada temporada. He mareado a los empleados de las tiendas preguntando por la fecha de mi cita de amor con Tony Soprano, metiéndome el incomparable colocón de ver un capítulo. De sorprenderme a mí mismo aplaudiendo en el salón de mí casa…
No sé si el fundido en negro que certificará la defunción de mi idolatrada serie me va a decepcionar. Pero tengo fe, en que me encante. Hay cientos de imágenes y palabras que clausuran magistralmente tantas películas que amo, remates que perdurarán eternamente en mi retina, en el oído y en la memoria sentimental de mi vida.
Sé que los Soprano tb lo harán. Lo que cuentan esas películas y la forma de hacerlo es tan hechizante que te daba miedo que llegara el final, salir a la calle, reencontrarte con una vida que siempre te va a parecer menos real y emocionante que la ficción que se desarrolla en una pantalla. Pero esos finales a tanto progresivo y acumulado placer tienen condición de orgasmo, de estremecimiento, la sensación de que es imposible clausurar mejor la fiesta.
Acabo de llegar del Pryca, iba a comprarme la sexta y última temporada. No la tenían, creo que iré al BARNASUD
el final de la serie es que esta muerto y no lo sabe
ResponderEliminarEn mi ranking de odios, se encuentra en primer lugar la ignorancia. Y justo después, LOS SPOILERS.
ResponderEliminaraunque te diré anónimo que confundes con el sexto sentido
Aviso, voy a ver el trailer este
ResponderEliminarde momento por la imagen que sale me inspira soledad, hundimiento, desesperación con un poco de resignación y como que el tío necesita a sus padres que estén a su lado
ahora os digo el que
e... bueno no sabía que estaba en ingles asi que no me he enterado de nada.
ResponderEliminarPero me quedo con lo que he dicho antes y le añado desorden y venganza
con solo una mueca de Tony Soprano, puedes sentir toda su desesperación.
ResponderEliminarLa mafia es un negocio complicado. No tanto como ser panadero, pero casi... Ponme una de cuarto, una de medio (Ya no existen las barras de medio). Ahora son todo putas baguettes, rusticas y su puta madre.
Donde coño estan las barras de medio
Hola,
ResponderEliminarMe gusta tu comentario sobre la serie y es que Los Soprano ha "cambiado" la vida de muchos de nosotros o al menos de la idea de lo que es la televisión.
Sobre el final te recomiendo que te pases por nuestra web y leas el análisis que hacemos y las opiniones de un montón de usuarios.
Saludos.
El Consigliere
www.lossoprano.tv
VAYA PUTÍSIMA MIERDA DE SERIE
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